19 de octubre de 2018 |

Importante cambio jurisprudencial en torno al impuesto de actos jurídicos documentados en los préstamos con garantía hipotecaria

La reciente sentencia de 16 de octubre de 2018 de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha modificado su jurisprudencia en torno al sujeto pasivo del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados en las escrituras de préstamo con garantía hipotecaria, estableciendo que el sujeto pasivo en estos supuestos es el acreedor prestamista, no el deudor.

Para ello, razona el Tribunal que el Impuesto sólo es exigible cuando el acto incluido en la escritura notarial es inscribible en el Registro de la Propiedad, y el préstamo no es inscribible, sino que lo es la garantía, siendo además dicha inscripción requisito constitutivo de la misma. También tiene en cuenta que la base imponible del Impuesto está constituida no sólo por el capital prestado, sino por la suma de éste más los otros conceptos que se garantizan con la hipoteca (intereses, intereses de demora, etc.). Y por último, considera que el beneficiario del documento notarial en la constitución de la hipoteca es únicamente el acreedor, pues sólo a él le interesa la inscripción registral y sólo él puede ejercitar las acciones que dicha inscripción le confiere.

Por ello, tras anular el art. 68.2 del Reglamento del Impuesto, por ser contrario a la Ley, establece como doctrina que cuando se trate de escrituras de préstamo con garantía hipotecaria se considerará adquirente al prestatario.

La sentencia contiene dos votos particulares, uno que añade más argumentos favorables al cambio de criterio jurisprudencial, y otro que se opone al mismo, llegando a considerar incluso la posibilidad de que se hubiera planteado una cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Esta sentencia abrirá probablemente un nuevo frente de reclamación frente a las entidades bancarias en la vía civil, en tanto la Sala Primera del Tribunal Supremo venía rechazando las reclamaciones de devolución formuladas en procedimientos declarativos basándose en la jurisprudencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo que tenía establecido que el sujeto pasivo del Impuesto era el prestatario. Habrá que esperar para ver si se modifica también la jurisprudencia de la Sala Civil, debiendo estudiar cada caso concreto para ver si puede o no reclamarse a la entidad bancaria la devolución de las cantidades satisfechas por este concepto. Y sin olvidar que la entidad bancaria no ha percibido en ningún caso el importe del Impuesto, sino que fue ingresado a la administración tributaria, por lo que hay que ser cautelosos antes de iniciar una reclamación contra la entidad bancaria.

También queda abierta otra vía de reclamación para aquellas personas que hayan satisfecho el Impuesto en los últimos cuatro años, pues pueden solicitar la devolución de ingresos indebidos a la administración tributaria de su Comunidad Autónoma, que debería entonces solicitar el pago del Impuesto a quien ahora el Tribunal Supremo considera sujeto pasivo del mismo, el acreedor prestamista.

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